Deja de merodear por el jardín. Las rosas no tornarán azules por tu simple deseo. No es eso lo que el quería, pero no podrás comprenderlo. Estás demasiado cegado que no ves que la cera ya rebosa el candelabro y es hora de poner otra vela nueva. Así que no me pidas que te ame sabiendo que no seré yo a quién imagines besándote frente al lago. No esta vez.
-Espera, ¿qué es eso?
-Creo....creo que es un pétalo azul.
-Marchémonos. Grant, tú no has visto nada.
Me ha gustado mucho el relato, sigue asi :D
ResponderEliminarSaludos
No me gustan los microrrelatos porque me dejan con ganas de más, como éste!
ResponderEliminarSigue escribiendo estas cosas tan geniales :D